La Cúpula de su Iglesia, azul con decoración geométrica blanca, es uno de los símbolos de la Costa Blanca. Altea se asienta sobre un tosal, cuya cúspide corona la Iglesia. El magnífico conjunto arracimado del Casco Antiguo le da un encanto especial único en la provincia. Es un conjunto de calles empinadas y estrechas de adoquín con miradores y pequeñas glorietas. Su tranquilidad y su sosiego han hecho de Altea el paraiso de artistas y artesanos, cuyas tiendas y tenderetes pueblan el Casco Viejo.
Altea tiene 6 km. de costa, alternando los acantilados con las zonas de baño de cantos rodados: Playa de la Roda, Cap Blanch. Playa de Cap Negret, Cala del Soio, etc. Altea termina en la punta del Mascarat y la sierra de Bernia, donde hay calas de gravilla.